Crear la conexión

No sólo el negocio de la alimentación, sino también el estrés y la rápida manera de vivir de esta presionada civilización está dando lugar a problemas de salud sin precedentes. “Para el mundo que me bajo” es un sentimiento que todos tenemos a veces.

 

¿Por qué está pasando esto? ¿Qué está mal? ¿Qué estamos buscando? ¿Por qué vamos locos corriendo de un lado a otro? Ciertamente, hay una cosa que es común a todas estas preguntas: La sensación de conexión. El deseo de formar parte de actividades, personas, proyectos significativos para nosotros. También la sensación de seguridad que se alcanza al sentirnos conectados. Queremos conexión con las personas – con nosotros mismos, con nuestra familia, nuestra comunidad, nuestros amigos, conexión con la alimentación, nuestro hogar y con la vida. Queremos conexión con todo lo que significa vivir – Queremos vivir una vida plena, feliz y con relaciones significativas.

No hace mucho tiempo que las personas se encontraban conectadas con su comida. La mayoría de la gente cultivaba sus propias legumbres y algunas frutas. La dieta vegana era la habitual casi todos días de la semana. Los huertos cerca de casa eran la norma y no una excepción.

Hoy en día esto es un privilegio de unos pocos y, ciertamente no es compatible con la vida en nuestras ciudades tal cual la tenemos concebida. Sin embargo, recuperar la conexión sí está a nuestro alcance.

bioTremol lleva incorporado parte del cambio cultural hacia la apreciación del proceso de vivir, ayudando a que las personas se puedan conectar con el entorno local y social donde cada tienda se ubica. También promueve la actividad local y el desarrollo de economías de pequeña producción que ayuden a cambiar nuestra manera de sentir y vivir.

Es evidente que esta pérdida de conexión hacia la mayoría de los aspectos de nuestra vida, el mundo natural y los ritmos que nos rodean está en la base de esta enfermedad social basada en el hambre de no encontrar en las sensaciones materiales y en la búsqueda de más y más, la plena satisfacción de uno mismo. Así, se trata también de una apuesta madura para volver a vivir una vida para todos, que merezca la pena ser vivida.

Quizás la cosa más difícil de hacer es cambiar nuestra actitud y forma de pensar. Repensar nuestras prioridades y apostar por encontrar tiempos y espacios para saborear el momento y el lugar por el que transitamos en esta efímera vida.

 

Publicado en biotremol, Información.